PRESENTACIÓN
EMBAJADORA DE COLOMBIA
CLAUDIA TURBAY QUINTERO
ROTARY CLUB
CLUB URUGUAY
MONTEVIDEO
DICIEMBRE DE 2007
“Quiero agradecer, al Club Rotario de Uruguay, esta invitación que se constituye en una magnífica ocasión para comunicarles una visión sobre mi país. Me siento muy halagada como embajadora de Colombia de estar entre ustedes hoy.
Permítanme decirles, distinguidos amigos, que es mi propósito hablarles de la realidad colombiana, de los esfuerzos que cotidianamente realizamos. Pretendo llevarlos por un recorrido temático que nos permita a todos respondernos preguntas que constantemente se formulan alrededor de Colombia:
¿Por qué Colombia resiste el embate de tantas dificultades simultáneamente? ¿Cómo se consigue sobrevivir y fortalecer la democracia, aun en tiempos difíciles? ¿Cuáles han sido las políticas de Gobierno del Presidente Uribe? ¿Cómo van las relaciones con nuestros vecinos? ¿Cuál es la política Internacional de Colombia, qué pensamos de la integración?
Claro, hablaré de la droga, del narcotráfico, de la guerrilla, hablaré de nuestros esfuerzos y de nuestra identidad.
Espero que al final de mi presentación muchos de ustedes, ojalá todos, se sientan más cerca de Colombia y sientan que conocen algo más de ese país amistoso, respetuoso, solidario, luchador y alegre.
De Colombia puedo decir, con certeza absoluta, que es un país de honda tradición democrática y después de Uruguay es el segundo país de América Latina en haber fundado una organización partidista.
Con distintos períodos, desde la colonia hasta la formación de la republica, siempre expresando su vocación libertaria y democrática, se construyó un país que heredó tradiciones hispánicas, y conformó con el mestizaje de indios y blancos, de nativos, negros e inmigrantes, una cultura propia, con su correspondiente concepción de gobierno y vida comunitaria que hasta nuestros días sigue teniendo como baluarte el respeto a la diversidad, a la libertad y a la democracia.
Hoy, en el caso Colombiano, con convicción profunda y la contundencia de los hechos y los indicadores de su gestión, puedo decir que nuestro presidente, Álvaro Uribe Vélez, está acompañado por el pueblo y que su visión y desempeño como Jefe de Estado da sentido de identidad y marca una clara ruta para los Colombianos.
Para entender mejor este proceso, vale la pena exponer algunas generalidades sobre Colombia: El nuestro es un país, extenso, con una superficie de un millón 142 mil 748 millones kilómetros cuadrados, de los cuales, tres mil 208 son costaneros; la atraviesa una cadena de tres cordilleras. Sin embargo, el punto más elevado se encuentra en una formación montañosa independiente a los Andes a 5.775mts en el nivel del mar; tiene una inmensa selva amazónica, que la denominados, nuestro tercer mar o mar verde, por su extensión, su misterio y su vastedad. Todo este énfasis en nuestra geografía, para hacer un llamado a la atención sobre lo que significa gobernar a Colombia y la complejidad requerida en las estrategias oficiales para cubrir nuestro territorio.
Nuestra población es de 42 millones de habitantes, tenemos diversidad étnica, somos un país rico en Biodiversidad, agua y carbón y contamos con extensas zonas agrícolas. Y nuestra historia y cultura son fecundas. Justamente, ocho lugares de nuestro territorio nacional han declarados como Patrimonio de la Humanidad, Entre ellos hoy quiero destacar a la muy bella y cada vez más cercana y conocida por los uruguayos, Cartagena de Indias, baluarte y precursora de la independencia americana.
Colombia tiene así mismo frontera con cinco países hermanos: Venezuela con el cual tenemos el mayor intercambio económico y una historia común. Brasil, Perú, Ecuador y Panamá. Hoy todos estos países son nuestros socios regionales, con todos y cada uno de ellos participamos en procesos de integración regional y sub-regional y mantenemos, como ha sido la vocación colombiana, fluidas relaciones bilaterales, que en contadas ocasiones pudiera verse afectada por situaciones coyunturales.
Dentro de este contexto es importante también resaltar algunos eventos de importancia para el Continente y la propia Colombia, como el hecho de en Hispanoamérica, la primera traducción de la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, promulgada Francia en 1789, la hizo en Colombia, el prócer y general de la independencia, Antonio Nariño, tan sólo cuatro años después en 1793.
Esto, para acentuar que a lo largo de toda nuestra historia, Colombia ha asumido siempre el compromiso y la vocación histórica de velar y respetar los Derechos Humanos, el cual se prolonga hasta nuestros días, con el respeto y apego a los principios del Derecho Internacional Humanitario.
Políticamente, hoy nos rige la Constitución de 1991, cuya semilla surge de la denominada séptima papeleta: propuesta impulsada y promovida por los estudiantes universitarios. Esta constitución otorga a los ciudadanos diversos mecanismos e instrumentos de participación y enfatiza sobre descentralización administrativa, y fue producto de un ejercicio de construcción colectiva y democrática entre los diferentes sectores, grupos étnicos, tendencia ideológicas e incluso grupos guerrilleros desmovilizados.
Con su larga tradición democrática, es oportuno saber que Colombia si tuvo en su historia un muy breve periodo de dictadura, entre los años 1953 a 1957, a la que algunos historiadores se refieren como un golpe de opinión, pues se observo y percibió dentro de las circunstancias de la época que los conflictos partidistas, y la falta de gobernabilidad de los presidentes de aquel entonces, tendría como mejor opción la llegada temporal al poder, de las fuerzas armadas, que ayudarían a zanjar las diferencias expresadas ya, en la violencia partidista.
A este periodo lo antecedió el muy conocido hecho histórico del 9 de abril de 1948 “El Bogotazo” en que es asesinado uno de los más grandes lideres populares de Colombia Jorge Eliécer Gaitan, hecho, que se convierte en la MANIFESTACIÓN EVIDENTE de las tensiones políticas que se estaban viviendo en el país entre los dos partidos establecidos: El liberal y el conservador, y las tensiones sociales con brotes de violencia. Se produce por primera vez el fenómeno del desplazamiento del campo a la ciudad.
Pero, a su vez, grupos de campesinos como respuesta a esa violencia, se levantan en armas y se refugian en las zonas más inaccesibles del país. A este movimiento se le denominó Bandolerismo, siendo uno de sus principales líderes Tirofijo, hoy comandante del grupo guerrillero de las FARC, grupo que como veremos más adelante no se acoge a las propuestas de amnistía ofrecidas por el gobierno y por el contrario, adopta formas de lucha armada caracterizadas por la violación a los derechos humanos.
Hasta aquí, en este recorrido que espero contribuya a entender nuestro proceso político, vemos que Colombia pasa por enfrentamientos violentos, por la dictadura, la cual no satisfizo la verdadera vocación del pueblo colombiano, que decide pronto el retorno a la democracia.
Esta transición –la del retorno a la democracia- se hace a través de una junta militar con participación del estamento civil y político y culmina con el Frente Nacional, un periodo de 16 años, durante el cual se llamó a la convivencia pacifica a todos los colombianos. Los partidos tradicionales acuerdan una alternación en el poder y se produce la amnistía a las guerrillas liberales y a las guerrillas comunistas, a la cual se adhirieron solamente algunos, pese a los términos generosos que fueron otorgados.
El Frente Nacional para muchos de nosotros, simboliza nuestra marcada vocación de Paz y un esfuerzo enorme para la construcción de una convivencia que permitiera la coexistencia de la diversidad ideológica, política y social del país.
Fue también una época fecunda en realizaciones sociales, como lo fueron la creación del instituto de crédito territorial, para la vivienda popular, las leyes de reforma agraria, la participación del campesinado en el proceso agrario en general, y en particular su presencia en entidades crediticias y técnicas del área agraria.
Colombia continúa en la década de los 60s, como el resto de Latinoamérica, con la formación de grupos armados inspirados en otros modelos políticos y estratégicos de corte Marxista- Leninista , trotskista y Maoísta. .
Más tarde nace la guerrilla Urbana (Movimiento 19 de abril - M19), e infiltra el tejido social, y busca los golpes de opinión. Este grupo, por ejemplo roba la espada de Bolívar, realiza la toma de la Embajada Dominicana, ejecuta el robo del depósito de las armas del Cantón Norte y la Toma del palacio de Justicia en noviembre de 1985, que dejó un saldo de muerte, dolor y tristeza en la vida nacional.
Para fortuna del país todo, con la amnistía, este grupo cesó sus actividades guerrilleras y se reincorporó a la vida civil y política. Algunos de sus dirigentes hoy en día son gobernadores y miembros del congreso. Fue la primera amnistía exitosa con un grupo armado y que derivó en su transformación en partido político.
Paralelamente con todo este proceso, surge el narcotráfico, que, para asegurar su organización, está dispuesta hacer cualquier alianza, deforestar bosques vírgenes, envenenar rios, permear todos los sectores de la sociedad y cometer actos en contra de la vida de los ciudadanos. No hay respeto por la vida.
Surge la alianza entre la antigua guerrilla y los cultivadores de droga, que van adueñándose de amplias extensiones del territorio nacional, mediante la compra coactiva de tierra, ocupación violenta y acciones terroristas
Así las cosas, frente a un Estado que realmente nunca tuvo presencia en muchas regiones del país, se forman primero los grupos de autodefensa que posteriormente se convertirían en paramilitares para defenderse y atacar a la guerrilla. Buscaban además lograr el dominio territorial de las zonas cocaleras más productivas, lo que sin lugar a dudas generó desplazamiento de campesinos.
Es entonces, evidente la debilidad del Estado y la presencia de una narcoguerrilla y un paramilitarismo fuerte. La guerrilla pierde su ideario revolucionario y adquiere intereses mercantilistas ilegales y en el ámbito político se infiltra con dineros de la droga tanto en la política local como en la nacional. Lo mismo hacen los paramilitares. Los grupos ilegales establecen verdaderas redes criminales, muchas veces con la complicidad de individuos y carteles internacionales. Como resultado adicional, se crean los carteles territoriales, verdaderos feudos criminales, y se complica aun más la situación de Colombia.
El país busca soluciones y hace un largo y doloroso recorrido, de amnistías, de negociaciones que no presentan resultados satisfactorios ni para los Gobiernos, ni para la nación, pues el enemigo principal es la alta rentabilidad de este nuevo negocio, que tiene como instrumentos, el secuestro, los asesinatos, las minas antipersonales, y diferentes formas de extorsión.
El conflicto todo, genera situaciones y barreras dramáticas y la principal, es el miedo de la población, la falta de fe, esperanza y confianza en las instituciones, la pérdida de rumbo, ocasionados por este vacío, que permitió el crecimiento de una economía paralela e ilegal
Ante los hechos tan complejos de esta coyuntura histórica, Colombia acogió por abrumadora mayoría la plataforma política que presentó el candidato independiente de origen liberal, Álvaro Uribe Vélez, quien elegido con la mayor votación popular, para su primer período (2002-2006) logra establecer Norte, propósitos y retos claros para Colombia. Es tan importante su gestión que por primera vez en la historia nacional, el país pide la reelección de un mandatario, previa la correspondiente reforma constitucional votada por el congreso y luego legitimada por el voto popular con el fin de asegurar la continuidad de los programas del presidente.
Es un gusto para mi explicar e informar sobre la gestión del presidente de los Colombianos, quien al llegar a la primera magistratura encontró las dificultades que he descrito. Colombia presentaba un panorama complejo y poco alentador.
Ante esta situación, la primera administración del presidente Uribe Vélez, diseñó el Plan Nacional de Desarrollo “Hacia Un estado Comunitario” con el que se propuso recuperar la confianza en el país, a través de TRES ESTRATEGIAS: La Seguridad Democrática, La reactivación económica y social y la transparencia.
Los exitosos resultados obtenidos en el primer cuatrienio presentan entre otros, un crecimiento de nuestra economía en el 2006 en un 6.8 por ciento; la reducción de la inflación a niveles inferiores al 5 por ciento; la muy importante reducción de la pobreza y pobreza extrema en más de 10 puntos porcentuales la primera y 9 la segunda, y una disminución en la tasa de desempleo de mas de 8 puntos. Estos resultados sentaron las bases para los logros obtenidos durante este primer año de su segunda administración.
El presidente Uribe Vélez es elegido por segunda vez para el periodo 2006-2010 con diez puntos porcentuales por encima de su primera elección y con un millón y medio mas de votos.
Para su segundo mandato, el Presidente Uribe Vélez promueve el concepto de un mejor estado al servicio del ciudadano, por eso reitera sus tres objetivos fundamentales: consolidar la Seguridad Democrática, consolidar la confianza inversionista, y construir una sociedad que supere la pobreza y desarrolle la equidad.
La política de Defensa y Seguridad Democrática ha sido pilar de la confianza de los colombianos y la comunidad Internacional. LA RECUPERACION DE LA CONFIANZA EN EL PAIS, es uno de los logros mayores de la Administración del Presidente Uribe y como sabemos el capital social se mide en función de esa confianza, por lo tanto, construyó capital social.
Veamos resultados: (se presentan las diapositivas de resultados)
La popularidad del presidente obedece a la capacidad de cumplir sus metas, de interpretar el alma colombiana y de demostrar su compromiso con Colombia (datos)
El presidente Uribe ha sido garante de los procesos democráticos en el país. Ha impulsado la mayor reinserción a la vida civil de alzados en armas, es el gran impulsor del estado comunitario, de los procesos de rendición de cuentas del gobierno a los ciudadanos, de la transparencia en las acciones del gobierno. De la misma forma enérgica, tiene firmeza para resguardar nuestro proceso emprendido (datos).
En este orden de ideas el presidente Uribe propone la Ley de Justicia y paz, como instrumento que permita a quienes estén interesados en deponer armas y en espíritu de reconciliación, reincorporarse a la vida civil, asegurando la adecuada reparación de las victimas de la violencia y el cumplimiento de penas.
También se ha preocupado el Gobierno por trabajar el concepto de corresponsabilidad con el sector privado ante el conflicto, asegurando empleo para los militantes de los grupos armados reinsertados de manera tal que se fortalezca la democracia como valor y el compromiso del Estado con la comunidad, donde éste, sea garante de la responsabilidad social y donde no se asfixie la iniciativa privada.
Nuestro gobierno entiende que la responsabilidad social debe verse reflejada en tres áreas: a) Las relaciones entre los inversionistas y el Estado. b) En la solidaridad con las comunidades y c) finalmente en las relaciones laborales.
Colombia sabe que estos valores van de la mano (son interdependientes): Si no hay seguridad democrática, no hay confianza inversionista. Si no hay confianza inversionista, no hay prosperidad económica y la prosperidad social se vería frustrada. Es decir, que comprendemos bien que la prosperidad social, debe llevarse al unísono con la prosperidad económica. Y que sus instrumentos fundamentales son la educación y la competitividad.
Puedo felizmente decir que ésta estrategia y los esfuerzos hechos por el presidente Uribe tienen resultados satisfactorios. Recientemente estuvo de visita en nuestro país, uno de los artífices del denominado “milagro irlandés” y resaltó la política de seguridad democrática y su incidencia en materia de confianza inversionista, diciendo que nuestro país se está convirtiendo en la ESTRELLA BRILLANTE DE SURAMÉRICA.
Resaltó algunos elementos que quiero traer a esta audiencia: el espíritu emprendedor y de confianza de los colombianos; la flexibilidad de la fuerza laboral, la mano de obra calificada disponible y el buen nivel de la gerencia media-alta y alta.
Son muchos los programas y acciones elaborados e impulsados por el gobierno, que sin lugar a dudas la mejor manera de compartirlos con ustedes es seguir mostrándoles en recorrido rápido cifras e indicadores no sin antes expresar que tanto el gobierno como los ciudadanos tenemos la conciencia de que AUN SON MUCHOS LOS RETOS POR SUPERAR, PARA LO CUAL LOS COLOMBIANOS NOS SENTIMOS ACOMPAÑADOS POR EL LIDERAZGO Y LA FE DE NUESTRO PRESIDENTE QUE HA DEMOSTRADO TENER: VOLUNTAD, COMPROMISO, DECISIÓN Y TENACIDAD INIGUALABLES. (DATOS )
Puedo decir que Colombia es reconocido por estudiosos y especialistas en diversas encuestas como el país más optimista de América Latina. La última encuesta en este sentido, la presentó, el pasado 22 de noviembre, la firma Gallup-Invamer; midió la calidad de vida de los habitantes utilizando técnicas positivas, midiendo qué tanto utilizan los seres humanos los talentos que por naturaleza poseen.
Los colombianos –registró la encuesta- son los que mayores cambios de cotidianidad experimentan en el diario vivir. También reporta la encuesta, que es el país donde mayor risa, respeto y gozo en general se registra en un mismo día, comparado con todo el continente.
Para los investigadores fue difícil entender, cómo en un solo país se pueden vivir días tan difíciles y a la vez sea uno de los lugares donde, según sus habitantes, experimentan los índices más altos de bienestar. Lo cierto es que los colombianos creen que en cinco años estarán viviendo la mejor etapa de su vida, en cuanto a bienestar se refiere. Esto, de alguna manera esta vinculado a la confianza que genera el Gobierno del presidente Uribe entre los colombianos.
El Presidente Uribe Vélez promueve un mejor Estado al servicio del ciudadano, que tengan en cuenta dimensiones especiales del desarrollo en aspectos transversales tales como:
- la equidad de genero
- la protección y el estimulo de la juventud
- programas para los grupos étnicos
- desarrollo regional y la descentralización
- la innovación tecnológica
- el fomento a la cultura
- la armonización del desarrollo económico con la dinámica demográfica
Ahora, permítanme hablarles de las relaciones entre nuestros dos países, entre Uruguay y Colombia, por lo demás, de vieja data, tienen su origen en la comunidad de lenguas, en la solidaridad continental, en la escogencia de la democracia como sistema político y también en una búsqueda común de valores espirituales, culturales y políticas.
Esta relación es aún más estrecha hoy, cuando los niveles de comprensión, ante las dificultades que se ciernen sobre nosotros, son cada vez más marcados y profundos. Es así como quiero resaltar las conversaciones sostenidas durante estos últimos días entre nuestros presidentes. Colombia sabe que en Uruguay, en su Gobierno y en su gente, encuentra amistad, comprensión y solidaridad, dentro de un marco de respeto recíproco.
En materia de integración, también nos encontramos. Como ustedes bien lo saben, en la ALADI, cuya sede, esta localizada precisamente aquí en Montevideo, nuestros países se ocupan y trabajan por cumplir el objetivo común y que se expresa en la necesaria integración comercial de nuestra región, pero bien sabemos que nuestro compromiso esta orientado a extender esa integración a muchas otras áreas de la actividad humana, estrechando cada vez mas los lazos que ya nos unen y que asegura el bienestar de nuestros pueblos.
Uruguay y Colombia, trabajan en una constante estrategia de acercamiento mutuo en las áreas política, económica, social y cultural, ya desde sus relaciones bilaterales o desde los bloques subregionales, como es el acuerdo Can- MERCOSUR. Es nuestra constante, no solamente el acercamiento sino la profundización de nuestras relaciones. Buscamos incrementar el intercambio cultural y comercial.
Hoy, cuando tengo el honor de representar a mi país y a su gobierno, quiero decirles que lo hago de todo corazón y con una gran alegría, consciente como estoy de la importancia de estas relaciones. Se bien que la diplomacia tiene que ser puesta al servicio de estas relaciones.
No quisiera cerrar esta intervención sin expresar con toda sinceridad mi reconocimiento con el Uruguay, su gobierno y su gente. Admiro su dignidad y sus capacidades. Admiro y aprendo con interés su historia. Y, se que Hoy soy embajadora de Colombia en Uruguay, mañana, si ustedes me lo permiten, seré una embajadora también de Uruguay, donde quiera que este.
Muchas gracias.